KENO DE LOTAEra miércoles y era de noche, había llovido durante la mañana. Ese día nos raptamos al Keno. Trabaja en una biblioteca, tuvo una formación religiosa. Es gigante, delgado y de repente, se parece a Kafka; en lo delgado, en la mirada... en las orejas. Es silencioso. No había probado el café turco hasta ese día, hasta ese miércoles, en que alrededor de una mesa redonda servido en pocillos de bronce (ibrick, nombre que Keno luego descubre), conversamos por casi 3 horas. MG: ¿te gustó el café?
Keno: está bueno... sí
MG: ¿Qué relación tienes con el café?
Keno: Yo nací sintiendo olor a café en la casa... mi abuelo era el catador, veía si estaba bueno, si tenía mucha humedad o muy seco o que sé yo
MG: tu abuelo tenía un emporio en Lota... ¿qué hay en Lota?
Keno: hay gente (risas), playas, bosques, habían minas... de carbón, claro. Es un pueblo minero. Nosotros vendíamos el café molido y cafeteras. Entonces estaba la cultura de venderlas, y por supuesto de consumirlo
MG: Ahora está volviendo un poco eso... por lo menos si pides un café te traen un expreso a la mesa y no un Nescafé
Keno: Es cierto, también había té en cajas chicas metálicas y té de canela en cajas terciadas. Lota era un puerto importante en esa época
MG: ¿y hace cuanto que vives en Santiago?
Keno: desde el 86’
MG: ¿el seminario lo hiciste allá o acá?
Keno: Acá y se llama Casa de Formación
MG: ¿a qué edad entraste?
Keno: a los 20
MG: ¿y qué hiciste entre los 17, 18 que se sale del colegio?
Keno: a ver, yo salí a los 16 y estudié física, estuve unos años haciendo eso. Después de probar el cálculo estuve un año de vago, y ahí comenzaron las presiones en mi casa. Hacía cualquier tontera
MG: pero no tenías algo claro, así como para decir “quiero hacer esto”?
Keno: mi problema era que me gustaban muchas cosas, además tenía facilidades y capacidades para varias. Una vez me hicieron un test vocacional y salió que podía dedicarme a la música, o a la pintura, a la ciencia, geología, idiomas, que sé yo... entonces quedé peor
MG: pero como alguien que sabe hacer tantas cosas decide entrar en algo tan distinto... o es que pensaste que te permitiría unir todos esos talentos?
Keno: mmm... en esa época era plena dictadura, yo estaba muy metido en la pastoral y no sé, es una cosa que se da de repente, uno dice ¿y por qué no yo? ¿Será eso para mi? Tenía mis aprehensiones, porqué hay ciertas clausuras en la vida religiosa, que son las mismas por las que la dejé...
MG: ¿no estabas de acuerdo con ellas?
Keno: no es que no estuviera de acuerdo, sino que no sabía como iba a funcionar, al final de los 3 votos el que más problemas me trajo fue el de la obediencia
MG: ¿obediencia a qué, quién... a Dios?
Keno: es que no te puedes mandar solo. Tienes horarios, no podís hacer lo que se te da la gana, hay ciertas cosas establecidas que hay que cumplir, que son demasiadas, desde las básicas que son los 3 votos. Por ejemplo, cuando estaba estudiando, varios compañeros queríamos saber como participar contra la dictadura, y como yo soy de hechos consumados, llegué un día contando que estaba participando en el movimiento Sebastián Acevedo, inmediatamente viene la pregunta ¿a quién le pediste permiso?
MG: ¿cuánto tiempo resististe?
Keno: 7 años
MG: y en esos años, además de cumplir reglas y rezar ¿qué hacías?
Keno: básicamente estudiaba filosofía y teología. Hacia también trabajo pastoral. Trabajamos con la gente de la población. La primera población donde viví estaba al lado del vertedero Lo Errázuriz, mucha gente vivía ahí, nosotros los organizábamos, apoyábamos las ollas comunes, ayudábamos a esconder a los que andaban arrancando
MG: ¿cómo es que llegas a trabajar a una biblioteca?
Keno: fue casual, en el último año, las autoridades querían darle un giro a la formación, pues era demasiado académica y querían que hubiera experiencia de trabajo remunerado, entonces yo me ofrecí, siempre había sido un parásito en mi casa y en la congregación. No quería un trabajo intelectual pero no sabía que, me dieron el dato para trabajar como temporero en Rengo, duré enero... un trabajo de egipcios, era dura la cosa, parecía campo de concentración, se empezaba a las 7 a.m. y se terminaba a las 16:30 p.m., pasaban 3 veces en el día con un tambor con agua, que era un poquito más clara que el café.
Después tenía que vivir solo, daba un informe mensual. Entonces me fui a trabajar como recepcionista en una agencia de publicidad medio tiempo, era aburrido, para ocupar mi tiempo, leía para variar. Ninguno supo nunca que era religioso, mi idea era pasar de incógnito. Luego una publicista de ahí, me invitó a trabajar con ella de 9 a 5 en una agencia que iba a fundar, eso coincidió con mi salida de la congregación, entonces con lo único que me quede fue con eso, mis libros y la ropa que tenía. Y como no iba a volver a Lota me quede trabajando de junior.
También trabajé en un Esso Market y luego en la biblioteca
MG: ¿la biblioteca aparte de lo silenciosa se parece en otra cosa a la congregación?
Keno: en realidad la comunidad era silenciosa en la noche, éramos bastante bochincheros, tal vez un poco fomes, porqué nuestras conversaciones de sobremesa eran sobre lo que estudiábamos
MG: ¿extrañas esa parte? Leer un texto y comentarlo. No es lo mismo leer a Heidegger solo a poder comentarlo, a diferencia de otros textos como la poesía
Keno: mmmm... yo no tengo contacto con la poesía, el único contacto eran los salmos, y yo los analizaba mientras los recitaba, por dentro mi cabeza decía: esta palabra aquí, el contexto, la época...quería entender la cuestión, entonces ahí el sentimiento empezaba a variar
MG: que es con lo que la mayoría de la gente se queda…
Keno: los salmos son poesía con música, son canciones, para mi siempre la lectura tiene que ver con: qué se dice, después qué quiere decir y finalmente, en un tercer momento qué me dice a mi
MG: tú partes por el lado más analítico
Keno: claro, porqué siempre queda la duda de ¿estaré interpretando a mi manera la cuestión? Sobre todo los textos antiguos, que ni siquiera fueron escritos en nuestro idioma y con nuestro esquema mental. Típico que hay pseudo lectores de Nietzche que lo andan panfleteando y repitiendo de memoria, pero es probable que no lo hayan entendido. Lo mismo para con Marx y los que se definen marxistas y leninistas, te das cuenta que muchas cosas no pasan más allá del slogan. Para eso hay que conocer y entender el texto
MG: ¿por qué te fuiste?
Keno: porqué había diferencias de opiniones, o sea yo opinaba que podía pololear y ellos no, por lo menos abiertamente....habré estado como un año jugando a la del malo, y realmente tenía la guata hecha pedazos, mi vida intelectual era un despelote...habría podido seguir, ya se habían tomado las medidas, es decir, mandarme afuera, pero posiblemente iba a caer en lo mismo y por personalidad, carácter y formación en mi casa no servía para esa doble vida. Hice lo que los curas viejos no recomiendan: nunca tomar decisiones definitivas en períodos de crisis
MG: pero no te arrepientes
Keno: no, para nada. No tiene sentido tampoco arrepentirse
MG: claro, pero hay veces que se tienen ciertas certezas o dudas con respecto a las cosas que se hacen o dejan de hacer
Keno: pero la vida religiosa, o seguir a Jesús es un salto al vacío
MG: pero la otra vida también es un salto al vacío...
Keno: todas las vidas son un salto al vacío, porqué yo tampoco sabía si esta cuestión con la Ceci iba a durar o no. Tenía dos vacíos y salté a uno
Al principio lo que tenía claro más que saber si estaba enamorado, es que me salía porque no estaba seguro si iba a ser fiel a mi compromiso con la congregación
MG: y ¿cómo alguien tan analítico sabe que está enamorado?
Keno: era una contradicción vital. Controlo todo bastante bien, salvo la ira... [risas]
MG: y la fe ¿cómo queda?
Keno: enriquecida. Me deja más libre
MG: ¿cómo aparece ella?
Keno: por culpa de ellos... [risas] fue en un encuentro internacional de la congregación, pero fue durante un año, donde me aguacharon, yo ya había pasado por la etapa que te gusta una niña, pero nunca entré a la cancha a jugar, les hacía el quite. Imagínate en una población donde viven 12 hombres, estudiosos, relativamente cultos con un trato distinto al que ellas están acostumbradas...llegaban como moscas
MG: la cultura atrae… en esa época ya te gustaba Elvis
Keno: si, empecé a los 14 a coleccionar, a investigar y leer, leer, leer
MG: y ¿qué te gusta de él?
Keno: al principio ¡¡¡paf!!! [Los ojos se le abren, gesticula con las manos tratando de acentuar su emoción] el artista, la forma de cantar, pero luego fue la persona más allá del personaje. Lo mío no va por el lado del icono o la cosa calcetinera...fue una especie de modelo, influyó en que yo no tomara ni fumara. Yo decía: Elvis no fuma así es que yo no fumo. Empecé a fumar cuando salí de la congregación. Tampoco me atrae el alcohol, era un sufrimiento cuando tenia que comulgar, hacía el gesto no más pero no me lo tragaba, o sea... mucha sangre de Cristo será, pero chao. Me quedaba con lo simbólico, no me gusta, en lo único que lo uso es para cocinar. La gente no sabe tomar, soy un teórico del tema. Me carga el olor, ver gente borracha en la calle hace que salga el nazi que llevo dentro. Me pudre eso
MG: ¿esa cosa nazi?
Keno: es un chiste...cuando estaba en la agencia llegó a trabajar un muchacho que era el líder del nazismo chileno, él era un supuesto seguidor de Nietzche, yo lo miraba y me cagaba de risa. En ese ambiente yo era absolutamente pro judío. Es que tengo esta tendencia a llevar la contra, un poco por ejercicio propio y otro poco porqué me gusta.
MG: ¿tiene que ver con probar al extremo los argumentos?
Keno: en la congregación con un compañero nos hacíamos pasar por racistas, era una broma, lo hacíamos por joder
MG: ¿y aprendiste idiomas ahí?
Keno: sí, un poco, estaba lleno de curas franceses, era la lengua materna de la congregación y cuando se estudia filosofía y teología si no sabís otro idioma aparte del castellano o el inglés estai frito. Porqué el inglés, salvo para filosofía analítica, no es gran cosa, el fuerte es el francés, alemán, italiano, nuestros profesores en teología eran tan cabrones como para citar en el idioma original
Tengo cierta habilidad para aprender idiomas... que me interesan... y lo otro es que me gusta saber, y hay cosas que están en otro idioma, y la única de acceder a eso es sabiendo
MG: ¿y qué quieres ahora?
Keno: aparte de esperar la muerte decís tu?
MG: claro, nos dicen siempre que planifiquemos, que tengamos un norte, un lema en la vida, son esas cosas medias estúpidas, pero ¿piensas en eso?
Keno: no pienso en eso, pienso en estar. Me he puesto escéptico a eso de tener una meta en la vida
MG: pero dejando eso de lado, sino que hablando de cosas que uno sueña, tienes algún pequeño sueñito
Keno: con la Ceci siempre teníamos estas conversaciones y realmente no me he sentado a pensar... estoy en el fluir de la vida [se estira hacia atrás, sobre el respaldo de la silla... aspira el cigarrillo, sólo fuma]
[silencio]
no sé, por algo ilegible, simplemente no lo pienso, es que he pasado por tantas cosas desde chico hasta ahora más viejo
MG: Será que al ir detrás de un sueño, se pierde de vista el todo, o de eso que llaman realidad, entonces es malo tener sueños, pues al hacer tantos planes, se te pasa la vida...
Keno: a mi es posible que se me esté pasando la vida por encima, pero en realidad es lo que hay... podría pensar en proponerme las ganas de dejar de fumar, porqué hace mal, pero me gusta fumar, entonces no pienso en dejarlo, sino en querer querer dejar de fumar, cachai? Lo otro sería, así como estoy, invertir en la arena para los gatos
MG: ¿te gustan los gatos?
Keno: me gustan sí, en el sentido práctico da lo mismo si me gustan o no, la cosa es que los tengo y me caen bien, tengo gatos y perros
MG: Hay quienes dicen que los animales se parecen a sus dueños... ¿los tuyos se te parecen?
Keno: bueno, la Ceci dice que mi gata es tan malas pulgas como yo, se llama Ñoña, es una mafiosa como Al Capone
MG: ¿te llevas mejor con ellos que con las personas?
Keno: no sé, como fui hijo único me acostumbre a estar solo, a entretenerme a mi manera, en ese sentido no tuve, ni tenía, ni tengo mucho miedo a la soledad, tengo más tiempo para mí y para leer
MG: ¿qué lees ahora?
Keno: un libro sobre Nietzche, lo leo en el baño, en el metro, en la hora de colación o en la casa un poco. Más que nada porqué me gusta y para hacer ejercicio, tenía una profesora alemana que hablaba de la importancia de hacer ejercicio mental, creo que es verdad y como no soy deportista...
MG: en realidad no se practica mucho, como sólo sirve para tener una opinión frente a las cosas...
Keno: o sea, yo desde que tengo memoria veo gente leyendo, en mi casa se leían libros, o la prensa, mi abuelo recibía los diarios de Italia, era normal para mí
MG: entonces cultivar el gusto por la lectura, en una sociedad que cada vez lee menos, es una joda más de las tuyas... ¿lees diarios?
Keno: es que yo no sé si valdrá la pena leer los diarios, tal vez el 7, o la Epoca era bueno. Antes cuando no eran periodistas sino reporteros, decían más... no sé ahora son profesionales y estudian y todo eso, pero dicen re-poco
MG: es lo que hay...
Keno: a mi me gustaba un tipo llamado Gómez López, que él mismo se definía como reportero, se formó en la calle, escribía y decía cosas importantes, pero ya es viejo y no hay espacio para él
MG: ¿qué te gusta del cine?
Keno: Harry Potter [risas] no, no sé, no soy muy de cine. Me gusta más lo documental, es un poco como lo que leo, no leo mucha literatura o mucha narrativa
MG: pero porqué no te interesa o porqué aún no lees nada que te cautive
Keno: tal vez eso puede ser, he leído algunas cosas, pero en general me gusta leer biografías, o historia, ensayos... es lo que más me entra en la cabeza. Cuando chico me instalaba a comer con un diccionario al lado, siempre se me venía una palabra a la cabeza, entonces yo buscaba que significaban y junto con esa venía otra y así estaba, era como una cadena de palabras inconexas
MG: y a ti ¿el arte te gusta?
Keno: ... [Silencio]
MG: no sólo lo que se entiende tradicionalmente por arte, sino que a veces puede ser un buen café, cocinar, la elegancia...
Keno: para mi tiene que ser agradable a la vista, de repente me gusta ver una casa por como está hecha, o ver los detalles que tiene, me gusta por ejemplo que en Europa salgas a la calle y esté lleno de museos, hay un trabajo y una dedicación que no es desechable, estas mismas cosas [toma en sus manos los pocillos de bronce donde tomamos café] están hechas a mano, con cuidado, tienen diseño... el arte es oficio
MG: ¿vas a galerías?
Keno: sí... he ido, lo que pasa es que soy muy flojo, cachai, mi sueño en la vida es poder salir de la pega, llegar a la casa y quedarme ahí. Fuimos a ver a Dalí, una vez fui a uno sobre el poder y Roma, esas cosas me gustan, es un arte histórico. Me gustan los testimonios de la humanidad. Me gusta el arte rupestre, Altamira, pero también Lascaux que sé yo...el arte bizantino, los mosaicos. De Dalí hay cosas que me gustan, en como logra las imágenes, el color, también me gusta Picasso, Van Gogh, Gauguin
MG: ¿alguno te logra emocionar?
Keno: ¡Mozart!...a pesar de mi
MG: pero tiene que existir esa cuota de emoción
Keno: cuando vimos la exposición de Dalí, me interesaba más que la parte sintética, la parte analítica, yo quería ver el trazo cachai… ahí se va la vida del tipo, me gusta ver eso, es una estupidez tal vez, pero me emociona tanto lo macro como lo micro, por ejemplo, podía estar horas mirando la luna con un telescopio y eso me emocionaba si quieres llamarlo así, ver los anillos de saturno o Marte o ver cosas en el microscopio, en la pintura se resume en ver el trazo, como está hecho
MG: eso que acabas de decir es muy bonito...
Keno: a mi me encantaba cuando íbamos de Lota a Santiago, apagaban todas las luces, entonces asomaba la cabeza a través de la cortina, pegaba la cabeza al vidrio y me iba viendo la noche
MG: es como un arrebato...
Keno: yo tenía un telescopio en casa que no tenía trípode, entonces habría la ventana que estaba junto al escritorio, y tiraba una frazada en el suelo, una almohada y apoyaba el telescopio en la mesa y era mi propio pedestal. Yo pensaba en que momento el hombre empieza a ser hombre y en que momento se da el espacio de “animal no más” a ser animal de cualquier otra cosa... me gustaría preguntarle al Germán, un amigo que es tan fenomenólogo, de por qué hay filosofía, o por qué hay arte y dejarle la pregunta...
MG: y ¿qué crees tu?
Keno: ... ¡es lo que yo me pregunto! Porqué no se sabe, hasta donde sabemos todas las doctrinas tienen una expresión artística, ¿por qué?
MG: ¿será por la trascendencia?
Keno: o sea yo me pregunto que hace que seamos un animal distinto
MG: quizás la pregunta sea por qué empieza el arte, entonces la respuesta esté en el para qué nos sirve; dejar una constante histórica... es tener la conciencia de la existencia, partir desde lo que se es
Keno: ¿será la intencionalidad de la conciencia?
MG: ¿qué es para ti el mal gusto?
Keno: el mal gusto es mi mal gusto, es personal...y no creo que se pueda ponderar diciendo esto es buen gusto o esto es mal gusto, esto es kitsch o esto es noble... trato de no usar y no pensar en términos absolutos.... mal gusto es:
una morena rubia, pero está bien
pagar una porquería a alguien que hace un trabajo que yo no quiero hacer, por ejemplo la gente que hace aseo, que les pagan una mierda
Me carga ir en la micro leyendo y que se instalen al lado a molestarme, es de mal gusto interrumpirme, porqué yo soy egocéntrico
Que a alguien no le gusten los animales, en mi cabeza cuadrada, me cuesta entender que haya gente que se auto designe hijos de dios, pero que se encuentran un pocillo de comida para un gato callejero y lo boten, es una falta de respeto
Tanto no cederle el asiento a una persona mayor como que esa misma persona se ponga a hinchar para que uno le de el asiento
Que se hagan campañas de vacunación contra la gripe de influenza en los sectores que no son productivos, ¿por qué yo que trabajo 13 horas diarias no tengo derecho?
MG: y ¿qué es buen gusto?
Keno: saber diferenciar entre el nescafé, el ecco, el dolca y esto... o sea apreciar una comida hecha en casa, colorida, porqué la comida monocromática es de mal gusto, tiene que tener color, que se vea, que sepa y huela bien
MG: ¿qué extrañas de Lota?
Keno: el mar, el mar, el mar, sentir el mar, el olor a mar, la brisa salada, el clima costino. Santiago ha sido una tortura, van a ser casi 20 años de exilio... pero echar de menos es una forma de decir, no hecho de menos nada en realidad, aprendí a no echar de menos nada...
[Son un cuarto para la medianoche, ya no queda más café ni hay posibilidades de pedir otra ronda, pagamos la cuenta, tomamos un par de fotos extras, nos despedimos de Don Julio. Las 2 cintas donde grabamos se han terminado, pero no así las palabras, caminamos hasta Teatinos, mientras hablamos de las pinturas del Greco. Al llegar a la Alameda se queda prendado de un perro, alto y enjuto...llega su micro, le deseamos suerte y buen viaje... durante un segundo los 3 nos miramos
Es bueno saber que existe gente que da saltos al vacío...] MG