lunes, diciembre 04, 2006



VA-AL-PARAISO

A riesgo de sonar pedante, la exposición Va-al-Paraíso/Angeles Porteños instalada en el Cerro Cordillera, tiene sólo dos grandes méritos: hacerla justamente allí y adosar la retrospectiva Apuntes del Natural de Andrea Urbina, quien le aporta categoría al proyecto.

La exposición consiste en dos salas repletas de trabajos pictóricos + un pasillo exterior, distribuidos entre los 2 expositores, Andrea Urbina y Mario Tapia Rey.

La primera sala [y más pequeña, por cierto] llamada “Apuntes del Natural”, presenta una serie de trabajos retrospectivos de Andrea Urbina, quien lleva varios años en esto de aprender el oficio de pintar, lo que se evidencia al hacer el paralelo con su partner.

Sus trabajos, tienen buena factura, aunque no son sus mejores pinturas ni dibujos. Cuando partió la página de MG la tuvimos como invitada, creo que el portafolio seleccionado para esa ocasión es mucho representativo. Sin embargo, hay buena factura, austeridad, una abreviada pero luminosa paleta de colores. En concreto, se nota la búsqueda de referentes propios y la definición de ciertas constantes; los tonos lilas y azules tan característicos de su trabajo, las figuras cada vez más silenciosas, más reposadas.

Los contra: los títulos [absolutamente irrelevantes], pobre disposición de los trabajos en el espacio.

A diferencia de ella, la muestra de Mario Tapia Rey, resulta simplemente agotadora…sus trabajos responder más a un showroom de diseño de interiores que a un intento de mostrar algo que tenga que ver con arte. Decorativos hasta morir.

En el pasillo exterior, una serie de bocetos arquitectónicos de las calles de Valparaíso, de los cerros, puerto, y demases…abundantes en detalles, pero escasos en vida, en miradas, sensibilidad.

Al salir, la pregunta de rigor es: ¿qué tenía que ver toda la muestra que vimos con Valparaíso? O con Angeles Porteños?…O la que es peor: ¿con Va-al-paraíso?..… supongo que nada.

Esa extraña costumbre de las personas de usar juegos de palabras de moda, o frases poéticas que no entienden, cuando lo simple a veces suena mejor y menos arrogante.

Por C.